Las herramientas multidisciplinares nos permiten ofrecer diagnósticos más rápidos, fiables y consensuados

Hace un par de semanas asistía a las XI Jornadas Técnicas organizadas por AVIS@ (la Asociación Valenciana de Informática Sanitaria) en Calpe. Con el lema “Cómo hemos cambiado…”, se enfocaron en el análisis de la evolución del personal y de los servicios de informática del sector sanitario los últimos años. Lo cierto es que fue curioso comprobar cómo, en tan poco tiempo, se habían producido transformaciones casi drásticas en unos puntos y, sin embargo, en otros, “no habíamos cambiado tanto”.  

Imbuido en este análisis temporal, me vino a la cabeza una de aquellas antiguas radiografías en “papel” y pensé que, precisamente en el campo de la imagen médica, la evolución de las nuevas tecnologías ha sido tan importante que ha revolucionado el mundo del diagnóstico (no deja de revolucionarlo, diría).

Desde que aquellas placas de poliéster pasaran a la historia (por cierto, muy caras y contaminantes), la forma en que visualizamos hoy el interior del cuerpo humano se ha modificado de un modo asombroso. Cuando, a principios de este siglo, las placas se empezaron a sustituir por imágenes en formato digital que podían ser visualizadas en monitores u otros dispositivos, aún no podíamos imaginar el potencial que tendría el nuevo soporte.

Y es que, hoy día, no sólo las pruebas de los servicios de radiodiagnóstico pueden ser almacenadas y visualizadas digitalmente, también se almacenan imágenes generadas en los ecógrafos, imágenes o datos de los electrocardiógrafos, capturas y videos endoscópicos, imágenes de muestras patológicas, etc. ¡¿Y, qué me dicen de la inteligencia artificial?! Los biomarcadores de imagen se están convirtiendo en una de las herramientas imprescindibles de la medicina personalizada, por ejemplo. En fin, no hay duda de que, gracias a las nuevas tecnologías aplicadas a la imagen médica, los diagnósticos son cada vez más precoces y precisos.

A todo esto, a mí me parece de suma relevancia añadir que, en paralelo a este desarrollo tecnológico, hay una clara tendencia a impulsar los modelos asistenciales basados en la colaboración multidisciplinar. Los estudios demuestran que ofrecen mejores resultados a los pacientes con patologías complejas, como el cáncer, ya que cada paciente requiere respuestas y estrategias terapéuticas individuales, tal y como confirma el IVO. En este contexto, las soluciones para el tratamiento y la visualización de pruebas basadas en la imagen médica, necesariamente, han de ser herramientas multidisciplinarias (y no “islas”) para facilitar y potenciar el trabajo en equipo.

D-Viewer de Dedalus permite al médico visualizar y comparar varias pruebas médicas

Por ejemplo, supongamos el caso de un comité médico de cáncer de mama. La paciente acude a su médico de cabecera porque ha notado un bulto en uno de los senos. El médico la examina, verifica que existe una anomalía y la deriva al especialista, que le solicita una mamografía preferente. La paciente acude a realizarse la prueba y, tras el resultado, deciden realizar una ecografía mamaria y una biopsia. El resultado es positivo y la paciente será atendida por un equipo de atención del cáncer de mama formado por profesionales de las especialidades necesarias, como un oncólogo, un radiólogo, un cirujano, un patólogo, etc. Pues bien, estos especialistas comparten y acceden a la visualización de las diferentes imágenes médicas en cualquier momento, independientemente de su especialidad. Todo esto lo hacen desde el dispositivo que tienen a mano, que puede ser un PC o una tableta, porque no siempre están trabajando físicamente en el mismo despacho, ni en el mismo centro y esto no les impide emitir diagnósticos rápidos, fiables y consensuados.

¿Realidad o ficción? Pues dejen que les diga que, en esto, afortunadamente, “también hemos cambiado” y que ya estamos en el camino. La buena noticia es que Dedalus España acaba de lanzar el visor multidisciplinar D-Viewer, una innovadora solución diagnóstica basado en tecnología web y zero footprint que ya permite al facultativo acceder a todo tipo de pruebas médicas, desde cualquier dispositivo y lugar, incluso compartirlas para consultar o pedir una segunda opinión de otro profesional, ofreciendo total cobertura a las necesidades de los equipos médicos actuales.

Autor: José Colomer – Responsable de Interoperabilidad Dedalus España

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