Los Laboratorios Clínicos ocupan uno de los lugares más relevantes en cualquier sistema de salud, tanto por el gran volumen de su gestión, como por su peso en el proceso diagnóstico. Durante las últimas décadas, el acceso por parte de la población a este tipo de servicios se ha incrementado y, por otro lado, la innovación tecnológica ha dado lugar a la disponibilidad de nuevas pruebas diagnósticas, lo que justifica la tendencia creciente de esta actividad:

Los españoles nos realizamos, de promedio, más de 10 pruebas de laboratorio al año. (un 20-30% proceden      de urgencias, un 40-60% de pacientes ambulatorios y un 20-30% de hospitalizados).

– La tasa de crecimiento interanual es de entre el 6% y el 10%.

– El Institute of Medicine estima que el coste de los laboratorios clínicos representa el 3,5% de los gastos          sanitarios totales de EEUU. Otras publicaciones elevan su peso al 5%.

Según estimaciones del Ministerio de Salud Pública de España, la información que suministran  los servicios de laboratorio clínico  influye en un 70% de las decisiones clínicas. El aumento exponencial de la información generada es una consecuencia directa de este crecimiento que ha llevado a las organizaciones a tener que readaptar sus procesos de gestión, en búsqueda de nuevas fórmulas que les permitan abordar, de forma eficaz y segura, el manejo de tales volúmenes de información. Entre algunos de los cambios más importantes que se han dado está la tendencia hacia la centralización y, a la vez, a la descentralización en el Point of Care Testing (POCT) la utilización conjunta de instalaciones y técnicas por las distintas especialidades o la configuración de Redes Integradas de Laboratorios.

El modelo de Red Integrada de Laboratorio es una estructura organizativa con ámbito regional que maximiza la eficiencia del Laboratorio Clínico en el actual contexto e incrementa su competitividad, pues:

Asegura la calidad y la continuidad asistencial.

Facilita una mayor especialización de los laboratorios de diferentes campos y del personal .

– Optimiza  la asignación de recursos.

Genera  sinergias de actuación y el intercambio de conocimientos disponibles.

En el Informe “Laboratorio Clínico Central” publicado en 2013 por el MSSSI dice: La configuración en red requiere establecer la conexión entre laboratorios, integrando los sistemas de información y reestructurando el flujo de las muestras, a fin de conectar con un laboratorio central, los laboratorios satélites o periféricos incluyendo, en su caso, los análisis realizados por point of care testing . Y es que, el proveedor de sistemas de información tiene un papel clave en la Red Integrada de Laboratorio pues ha de proporcionar servicios y aplicaciones capaces de apoyar este modelo: permitiendo a la red de salud coordinar adecuadamente sus servicios de apoyo al diagnóstico; permitiendo a los profesionales el uso racional y eficaz de los recursos empleados; contribuyendo a incrementar la seguridad del paciente; racionalizando los costes asociados y garantizando  la continuidad del proceso.

CONCERTO® es un SIL (Sistema de Información del Laboratorio) desarrollado por Dedalus para cubrir las necesidades organizativas, técnicas y de gestión de las Redes Integradas de Laboratorios. Implantado en más de 300 laboratorios en Europa, este sistema ofrece todo el soporte necesario a la operación del laboratorio, aportando inteligencia a los procesos y creando entornos interoperables (a nivel vertical y horizontal). Técnicamente destaca por su gran capacidad de parametrización y flexibilidad, lo que le permite adaptarse a los diferentes tipos y tamaños de laboratorios de la red.

Sepa más sobre el sistema CONCERTO aquí o solicite información a info@dedalusgs.com

Fuentes consultadas: Informe “Laboratorio Clínico Central” de 2013 del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

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