Según un estudio publicado en The Lancet, la esperanza de vida en España crecerá en 2,8 años entre 2016 y 2040

La revista médica británica The Lancet acaba de publicar en su último número el informe de Kyle ForemanForecasting life expectancy, years of life lost, and all-cause and cause-specific mortality for 250 causes of death: reference and alternative scenarios for 2016 – 40 for 195 countries and territories”. Un estudio que, según sus propias palabras, “no sólo nos ofrece una visión de las tendencias futuras de la salud, sino también una plataforma para analizar cómo las decisiones que tomemos hoy como sociedad, afectarán al futuro de nuestra salud”.

En dicho estudio se han analizado 195 países y se ha situado a España como el primer país del mundo en esperanza de vida, con un promedio de 85.8 años, lo que significaría un ascenso desde el cuarto lugar en 2016, cuando la esperanza de vida promedio era de 82.9 años.

En segundo lugar, se sitúa Japón con una esperanza de vida de 85.7 años, frente a los 83,7 de 2016, año en que lideró el ranking. El tercer puesto es para Singapur (85,4 años), seguido de Suiza (85,2 años), Portugal (84,5 años), Italia (84,5 años), Israel (84,4 años), Francia (84,3 años), Luxemburgo (84,1 años) y Australia (84,1 años). En el extremo opuesto están países como Lesotho, Swazilandia, República Centroafricana y Sudáfrica, con la menor esperanza de vida.

El informe contempla diferentes escenarios según los cuales, en el mejor de los casos, todo el conjunto de países analizados aumentaría su esperanza de vida (158 ganarían al menos cinco años en esperanza de vida y, otros 46, hasta 10 años o más). En el peor de los escenarios, se contempla que en la mitad de los países se produciría un descenso de la esperanza de vida (más de 80 países).

Kyle Foreman, autor del trabajo y director de Data Science en el Institute for health Metrics and Evaluation (IHME) de Washington, argumenta que sumirnos en un tipo de escenario u otro dependerá de la mejor o peor gestión que los sistemas sanitarios lleven a cabo en relación a los factores clave que determinan las principales causas de mortalidad prematura, que son, según su estudio, la presión sanguínea, el índice de masa corporal, el azúcar en sangre, el consumo de tabaco, el consumo de alcohol y la polución.

Una de las conclusiones que se extraen de la investigación es que se prevé un aumento de las enfermedades no trasmisibles como EPOC, enfermedad renal crónica, cáncer de pulmón o las dolencias ligadas a la obesidad. Concretamente en España, en 2040 será el Alzheimer la principal causa de muerte prematura en España, seguida de enfermedad isquémica del corazón, cáncer de pulmón, EPOC, cáncer de colon, infarto, enfermedad renal crónica, otras enfermedades cardiovasculares, cáncer pancreático y diabetes.

Descarga el estudio en PDF aquí

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